BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA
La Biblioteca Real de Alejandría o Antigua Biblioteca de Alejandría, fue la más grande del mundo. Estaba situada en la ciudad
egipcia de Alejandría, se estima que fue fundada a comienzos del siglo III a. c. por Ptolomeo
I Sóter, y ampliada por su hijo
Ptolomeo II Filadelfo con el
propósito de ayudar al mantenimiento de la civilización griega entre
civilizaciones egipcias que rodeaban a Alejandría. Esta biblioteca se estima que llegó a
albergar hasta 900.000 manuscritos.
Este lugar
se consideraba un santuario, había un pequeño zoológico, jardines, una gran sala para reuniones y un laboratorio. Las
salas que se dedicaron a la biblioteca terminaron
siendo las más importantes de toda la institución. Durante siglos, los
Ptolomeos apoyaron y conservaron la Biblioteca que, desde sus comienzos,
mantuvo un ambiente de estudio y de trabajo. La biblioteca del Museo constaba
de diez estancias dedicadas a la investigación, cada una de ellas dedicada a
una disciplina diferente. Un gran número de poetas y filósofos, que llegaron a
ser más de cien en sus mejores años, se ocupaban de su mantenimiento, con una
dedicación total. En realidad se consideraba el edificio del Museo como un
verdadero templo dedicado al saber.
Se sabe que
desde el principio la biblioteca fue un apartado al servicio del Museo. Pero
más tarde, cuando esta entidad adquirió gran importancia y volumen, se creó una segunda biblioteca (la biblioteca
hija) creada por Ptolomeo III Evergetes
(246-221 a. C.), y se estableció en un lugar de Alejandría más alejado
del mar; concretamente, en el antiguo templo llamado el Serapeo (uno de los edificios más bellos de la Antigüedad). En
la época del Imperio romano, los emperadores la protegieron y modernizaron,
incorporando incluso calefacción central mediante tuberías con el fin de
mantener los libros secos en los depósitos subterráneos.
Los
redactores de la Biblioteca de Alejandría eran especialmente conocidos en Grecia por su trabajo sobre los textos homéricos. Los redactores más famosos llevaron
el título de bibliotecario principal. Uno de los más
importantes fue el poeta y filósofo Calímaco. Su tarea era la catalogación de
todos los volúmenes y libros. Fue el primer bibliotecario de Alejandría. Los
volúmenes se presentaban en rollos de papiro o pergamino y otras en
hojas cortadas, que formaban los "tomos". Cada una de estas obras
podía dividirse en "partes" o "libros". Se hacían copias a
mano de las obras originales, es decir "ediciones", que eran más
importantes por las correcciones llevadas a cabo. Las personas encargadas de la
organización de la biblioteca y que ayudaban a Calímaco buscaban estos
volúmenes y libros por todas las culturas y en todas las lenguas conocidas del
mundo antiguo y enviaban negociadores para conseguirlas o pedirlas prestadas
para su copia. Dedicaron grandes sumas a la adquisición de
libros, con obras de Grecia, Persia, India, Palestina, África y
otras culturas, aunque predominaba la literatura
griega y helenística.
Su desaparición está ligada a guerras y fue destruida completamente por
una turba de cristianos. Al año siguiente Teodosio I, a través de la orden de
Teófilo, destruyó el Sarapeo (donde se encontraba la biblioteca hija).
Una nueva Biblioteca Alejandrina,
recordando a la original y promovida por la Unesco, fue inaugurada el 16 de octubre de 2002 en la misma ciudad.


BUEN TRABAJO DE RECOPILACION
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